928 122 019

Tres formas de preparar las alcachofas

La alcachofa tiene dos temporadas ideales, una en otoño y otra en primavera, dependiendo del clima de la zona de la que provenga. Abril y mayo son los meses en los que podremos disfrutar de las alcachofas de la primavera. Esta hortaliza nos ofrece unas excepcionales cualidades gastronómicas. Se pueden preparar crudas, hervidas, rellenas, fritas, rebozadas, guisadas… En Supermercados Grupo Bolaños te proponemos algunas formas de preparar las alcachofas para que disfrutes del auténtico sabor de temporada.

Pasos para limpiar las alcachofas:

Antes de cocinarlas, es necesario limpiarlas y pelarlas correctamente para eliminar las partes más duras. Es una tarea un poco tediosa, pero nada complicada. Este paso previo facilitará su manipulación posterior y evitarás que ennegrezcan debido a la oxidación.

Primero corta el tallo, pero no lo tires, resérvalo para otros platos. Si limpias la parte superior de los tallos podrás saltearlos y hacer un estupendo revueltos con huevos. También los puedes añadir a tus arroces con verduras.

Después, quita las hojas exteriores más duras con la mano, hasta que empiecen a parecer otras hojas más tiernas. A continuación, corta la parte superior, las puntas de las hojas. Con estos tres pasos tus alcachofas ya estarían listas para preparar cualquier receta.

Si vas a cocinarlas en trozos más pequeños, puedes cortarlas por la mitad o en cuatro mitades. Resérvalas en un recipiente con agua, sal y limón, para que no se oxiden. Y no olvides lavar inmediatamente tus manos para que no se pongan negras.

Formas de cocinar las alcachofas:

La forma más natural es hervirlas. Tan solo tendrás que poner una vez limpias en una olla con agua hirviendo y, cuando se reblandezcan, sacarlas con un escurridor. Espera a que estén templadas para degustarlas con limón exprimido como primer plato .

Otra forma muy natural de comerlas es al vapor. En una olla exprés prepara medio limón, un chorrito de vino tinto, otro de agua y coloca las alcachofas. Cierra y cocina al vapor unos minutos. Podrás comer hoja a hoja y degustar su carne con un toque de limón y vino.

En algunas ciudades de España encontrarás raciones de alcachofas fritas en la carta de muchos bares y restaurantes. Tan sólo tienes que poner las cuatro mitades ya preparadas en una sartén con un chorrito de aceite y pasarlas por el fuego. Sírvelas con sal gorda, ¡verás que crujientes y deliciosas!

Estas formas de cocinarlas puedes combinarlas con tus platos favoritos. Por ejemplo, añade las alcachofas ya hervidas a una salsa para pasta o cocina los rabos en un arroz.

Guarda tus alcachofas todo el año:

Si quieres disfrutar de toda su frescura en los meses que no hay alcachofas te proponemos congelarlas. Una vez que estén hervidas, déjalas secar en un trapo. Cuando estén secas, guárdalas por piezas en diferentes bolsas bien cerradas. Podrás ir sacando las piezas conforme las necesites y disfrutar de su sabor fresco durante todo el año.