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La piña, el postre perfecto para una comida

Hay frutas dulces, sosas, amargas, sabrosas, ácidas… y luego está la piña. La piña es otra dimensión. Su sabor es tan particular que se puede comer cruda o cocinada en multitud de platos distintos. Además, sus propiedades os ayudan a superar las dolencias típicas del invierno. Sigue con nosotros y descubre todo lo que hay que saber sobre la piña.

Origen de la piña

La piña tropical es originaria de Sudamérica, esto no es ninguna sorpresa para nadie. Pero, lo que muchos desconocen es que, de entre las muchísimas variedades que existen, hay una que nos llega desde Sudáfrica. Se trata de la piña baby, una piña muy pequeña que ha sido corregida para aumentar sus propiedades y sabor.

Los indígenas de continente americano la llamaban ananás, que quiere decir fruta excelente. En Portugal, Brasil y Argentina aún se sigue denominando así. El nombre de piña se lo dieron los conquistadores por su parecido con la piña de piñones.

Actualmente se produce en México, China, EE. UU., Brasil, Tailandia, Costa Rica y Filipinas, entre otros países. ¿Sabéis cómo crece? Muchos contestaréis: “Claro, cuelga de las palmeras.” Pues no, nace de una planta sin tronco que solo da un fruto cada tres años. No necesita grandes cuidados, crece tanto en el exterior como en el interior. De hecho, podéis plantarla en casa. Solo tenéis que cortar la parte verde de la piña y ponerla en una maceta con tierra, ¡pronto la veréis crecer!

Beneficios de la piña

Esta fruta de invierno es perfecta para nutriros con las vitaminas necesarias para superar los resfriados. Tiene un alto contenido en vitamina C, seguida de algunas del grupo B (B1, B6 y B9) y de la E. Los minerales que tienen más presencia en la piña son magnesio, yodo, potasio, cobre y manganeso.

Contiene la enzima bromelina que favorece la metabolización de los alimentos, tanto es así que es utilizada en los medicamentos para tratar problemas gastrointestinales. Por eso, la piña es el postre perfecto después de una copiosa comida como las que os esperan durante estas fiestas. Es diurética, desintoxicante, antiácida, antinflamatoria y rica en fibra.

La piña en la cocina

La mejor manera de comerla para disfrutar de su sabor, dulce y ácido a la vez, y aprovechar sus propiedades es en crudo. Aunque a los más creativos os animamos a incluirla en vuestras recetas. Porque la piña no solo se le pone a la pizza de jamón cocido. No, es perfecta para multitud de postres: tartas, bizcochos, smooties, mermeladas, macedonias…

En los platos salados es un ingrediente que dará tu plato un toque original. Como guarnición en los asados de carne o aves, junto con las patatas u hortalizas, puedes poner un toque dulce con trozos de piña asada. En las ensaladas combina con la salsa de yogur o la de vinagreta.

Te contamos un truco: ¿cómo elegir qué piña comprar en la tienda? ¡Fácil! Coge una de sus hojas de la parte de arriba y tira de ella. Si la arrancas con facilidad, significa que está madura.