928 122 019

Fruta de Verano

Ya entrados de lleno en el verano es lógico sentir constantemente la necesidad de tomar cosas frescas, tu cuerpo te lo pide para poder hidratarse y refrescarse, ¿y qué mejor opción para eso que la fruta?

Ya sea entera o a trozos, a mordiscos o exprimida, en postres o mermelada casera, es perfecta para quitarnos la sed. ¿La más recomendable?
Como siempre, la fruta de temporada.

En verano hay mucha variedad de fruta y todas son coloridas, apetecibles, deliciosas y refrescantes: melón, sandía, fresas, melocotón, nectarina, cerezas, peras de agua, uvas, mangos, ciruelas, higos… Hay tanta variedad que puedes escoger una fruta diferente cada día si te apetece. Tienen un alto contenido en agua, un sabor dulce y además te liberan del calor, del estrés y te pueden ayudar a mantener tu peso a pesar de los excesos del verano.

¿Qué frutas de verano elegir entre tanta variedad? Aquí te ofrecemos nuestro top 5, apúntalas en tu lista de la compra. ¡Que no se te olvide!

La sandia, el agua comestible con menos calorías

Contiene entre un 90 y un 95 por ciento de agua y, junto con el melón, son las principales frutas del verano. El color rosado de su pulpa se debe a la presencia de licopeno, que es un pigmento con capacidad antioxidante. Además de ser un perfecto diurético, es rica en antioxidantes, vitaminas y minerales que son muy beneficiosos para nuestro organismo.

Un sorbete de sandía, un granizado, un salmorejo… ¿Cómo te gusta consumirla a ti?

El melón, el diurético más natural

Es, junto con la sandía, el rey del verano. Tiene un porcentaje de agua muy similar a la sandía, pero contiene algo más de azúcar que ésta. Es refrescante, rico en agua, sales minerales, vitaminas, etc.

Unos 100 g. de esta fruta nos aportan más de la mitad de la dosis diaria recomendada de vitamina C y es el mejor aliado para luchar contra la retención de líquidos, ya que se suele recomendar en las dietas de adelgazamiento.

Su mezcla con jamón es todo un clásico en los restaurantes, pero también podrás incorporarlo a tus ensaladas, sorbetes, sopas, cremas… ¡Se te hará la boca agua!

La cereza, el alimento del cerebro

Tienen un alto porcentaje en agua y contiene antioxidantes, vitaminas A y C y sales minerales, que le otorgan poderes contra el envejecimiento.

Ideal para combatir enfermedades de los huesos, como la osteoporosis. Es una fruta depurativa que nos ayuda a eliminar toxinas y mantener la salud de los ojos y la piel. Puede prevenir las pérdidas de memoria y, gracias a sus poderosos beneficios antiinflamatorios, puede reducir el dolor.

La fresa, el limpiador natural de tus dientes

Forma parte de las llamadas ‘frutas rojas’, son deliciosas y bajas en calorías. Su composición en agua roza el 90 por ciento y es una importante fuente de vitamina C, ya que contiene incluso más que las naranjas.

Puedes comerlas al natural, en zumos, en postres, con un poco de nata, en ensaladas o acompañando a una buena carne para dar un toque dulce.

Gracias a su alto contenido en vitamina E, actúa como antioxidante celular y es buena para prevenir ciertas enfermedades como el Parkinson y el Alzheimer.

El albaricoque, el remedio de la eterna juventud

También conocido como damasco, es una de las maravillas que nos trae el verano, muy rico en vitaminas A y C y en minerales como el calcio, potasio y magnesio. Su composición en agua roza el 90 por ciento y, debido a su alto contenido en fibra, nos ayuda a mejorar los problemas de tránsito intestinal, como en el caso del estreñimiento. Con esta fruta, además de disfrutar de un delicioso manjar, estarás preservando tu juventud ya que actúa directamente sobre la piel.

Al natural, deshidratados (orejones), en almíbar, asados, en postres, helados… ¡Un no parar!

Una vez repasadas las frutas del verano, sólo queda echar un poco de imaginación para prepararlas de forma llamativa y apetecible, ¡y muy fresquitas! ¿Te animas a probar?